Mostrando entradas con la etiqueta Yevgueni Yevtushenko. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Yevgueni Yevtushenko. Mostrar todas las entradas

Yevgueni Yevtushenko

La ciudad de Sí y la ciudad de No

Soy como un tren

de prisa durante muchos años

entre la ciudad de Sí

y la ciudad de No.

Todo es fatal, todos están asustados en la ciudad de No.

Es como un cuarto amueblado con abatimiento.

Cada mañana su entarimado es pulido con bilis.

Sus sofás están hechos de falsedad, sus paredes de desgracia.

Cada retrato parece sospechoso.

Cada cosa frunce el ceño, ocultando algo.

Conseguirás muchos consejos ahí — por Dios que sí —

Las maquinas de escribir chacharean una respuesta al carbón:

“No-no-no…

No-no-no…

No-no-no…”

Y cuando las luces se apagan por completo,

los fantasmas inician

su tenebroso ballet

conseguirás un boleto de salida

— por Dios que sí —

para dejar la negra

ciudad de No.

Pero en la ciudad de Sí

—la vida es como el canto de un tordo

en esta ciudad sin paredes— igual que un nido.

El cielo te pide que tomes la estrella que te gusta

labios preguntan por tus labios, sin ninguna vergüenza,

murmurando suavemente: “Ah —toda esa tontería…”

y las margaritas, burlándose, piden ser escogidas,

y los rebaños ofrecen su leche mugiendo,

y en nadie hay ni un rastro de sospecha,

y donde sea que quieras estar, al instante estarás ahí,

tomando el tren, el avión, o el barco que te guste.

Y el agua, murmurando levemente, susurra:

“Sí-sí-sí…

Sí-sí-sí…

Sí-sí-sí…”

Pero la verdad, a veces, es un poco aburrida,

te dan tanto, casi sin ningún esfuerzo,

en esa brillante multicolorida ciudad de Sí…

¡Prefiero estar dando vueltas

hasta el final de mis días,

entre la ciudad de Sí

y la ciudad de No!

¡Deja que mis nervios se estiren

como alambres

entre la ciudad de No

y la ciudad de Sí!

(De Walk on the ledge. Traducción del inglés por David Juárez)

Yevgueni Yevtushenko

.
(Evgueni Alexándrovich Evtushenko o Yevtushenko; Zima, Siberia, 1933), estudió en el Instituto Literario de Moscú. Su primer poema apareció en una publicación soviética de deportes. Poco después, sus extensos poemas épicos comenzaron a publicarse en periódicos literarios y revistas de su país. A pesar de que su primera colección de poemas obtuviera el beneplácito oficial, Yevtushenko recibió pronto críticas por sus peticiones de mayor libertad intelectual y por su defensa de una literatura basada más en premisas estéticas que en ideas políticas. Admirado entre la juventud de la ex Unión Soviética (que lo ha convertido en un símbolo del post-estalinismo), sus polémicas con los intelectuales oficiales de la Unión de Escritores y sus ciclos de conferencias por el extranjero han alimentado su halo de poeta polémico, atrevido y comprometido con las propuestas del "deshielo".


Su poesía, dominada por un estilo retórico y declamatorio, se adentra en los episodios más dolorosos de la historia de su país, desde el resurgimiento del antisemitismo (Babi Yar, 1961) hasta el poder omnímodo de la burocracia. Junto a estos temas, abundan en sus versos los asuntos amorosos, casi siempre vistos desde una perspectiva de incertidumbre y desafío, resuelta en atrevimiento o en timidez. Entre sus títulos de poesía, conviene destacar Los pioneros del porvenir (1952), La tercera nieve (1955), Estación de Zima (1956), que describe la confusión moral de un joven soviético post-estalinista, y que fue condenada por el régimen; Babi Yar (1961), un apasionado ataque contra el exterminio de unos 34.000 judíos ucranianos por parte de los nazis y contra el antisemitismo soviético de aquel mismo periodo; Promesa (1957); Poemas de varios años (1959); Moscú-mercancías (1960); La central hidroeléctrica de Bratskaja (1965); Robando manzanas (1971); El poeta en Rusia es más que poeta (1973) y Poemas de amor (1977). Es autor también de una Autobiografía precoz (1966) y de una pieza dramática estrenada bajo el título de Bajo la piel de la estatua de la Libertad (1972). En los último tiempos se ha dado a conocer como novelista con Siberia, tierra de bayas (1981), que cuenta la historia de una expedición geológica a Siberia y Ardabiola (1984), la cual es una fantasía sobre una planta con poderes curativos (1984) y como director y guionista cinematográfico (Jardín de infancia, 1984).

En 1996 dio a la imprenta No mueras antes de morir, texto híbrido entre la ficción novelesca y el testimonio documental, donde describe con amarga ironía y humor ácido la situación de la extinta Unión Soviética durante la primera mitad del decenio de los noventa. El crimen, el alcoholismo, las dificultades económicas, la nostalgia de antiguos totalitarismos y la irrupción de un capitalismo salvaje configuran un fresco desolador, donde la supervivencia cotidiana es lo que guía a los personajes al levantarse cada día. Recoge además los acontecimientos de agosto de 1991 en Moscú, con el fallido golpe de Estado militar y el contragolpe dirigido por Borís Yeltsin.

En el poema Mamá y la bomba atómica (1984) expresó sus convicciones pacifistas.